Fundamentos de ortografía del español-2: Puntuación.

Es más difícil
puntuar correctamente que colocar correctamente los acentos, porque si bien las reglas
de los primeros son claras y obligatorias, las de los signos de puntuación son muchas
veces optativas: una persona colocará una coma donde otro pondría un punto, un punto y
coma, o quizá nada. Por ello, más que reglas, se debe hablar de recomendaciones
en el uso de los signos de puntuación.
Los signos de
puntuación intentan suplir en la escritura a la entonación y las pausas. Me explico:
la misma oración estás acostado puede significar cosas distintas dependiendo de
que tenga la entonación de una pregunta, de una afirmación o de una exclamación de
sorpresa. Necesitamos diferenciar estas entonaciones por medio de algún tipo de
signo. Lo mismo sucede con las pausas: una coma puede hacer variar dramáticamente el
significado de una oración. Se dice que el zar Pedro el Grande tenía unos impresos
preparados en los que ponía matar no tener piedad con los que firmaba las penas de
muerte o sus conmutaciones. Si quería ejecutar al reo, ponía la coma tras matar: matar,
no tener piedad; si por el contrario quería que la pena no fuera llevada a cabo,
ponía la coma tras no: matar no, tener piedad. Sin llegar a estos
extremos de truculencia, pensemos que no es lo mismo decir Elena, te llama Juan,
que Elena te llama, Juan. La colocación de estos signos es, pues, portadora de
un significado, por lo que hay que pensar muy seriamente si hay que colocar un signo
o no y dónde.
Algo que hay que
tener muy en cuenta es que, si bien todo signo de puntuación distinto de las
comillas implica una pausa en la entonación, no toda pausa debe ser señalada por
medio de una coma u otro signo, ya que hay pausas en el discurso que son puramente
respiratorias, que se hacen independientemente de la puntuación para poder aspirar
aire. No se deben escatimar las comas, pero un uso excesivo de ellas suele resultar
agobiante por lo entrecortada que dejan la lectura.
- Se escribe coma entre palabras o grupos de palabras que
van formando una serie y no van unidas por las conjunciones y, o, ni. Es
decir, para separar una serie de tres o más sintagmas coordinados entre sí, a
excepción del último miembro de la coordinación, que irá encabezado por la
conjunción coordinante:
Sólo han votado
a favor Dinamarca, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Alemania. No han aceptado la
propuesta ni España ni Irlanda ni Italia. Es posible que a última hora se adhieran a
la moción Gran Bretaña, Francia, Grecia o Portugal.
- Se escribe coma para separar dos o más ideas
diferentes que forman en conjunto una sola oración. Si hay más de dos, la última idea
se separará del resto no con una coma, sino con las conjunciones y, o, ni. Separamos
ahora no sintagmas, sino oraciones coordinadas, aplicando el mismo criterio que en
el apartado anterior (véanse los ejemplos anteriores).
- Se escribe coma para señalar una pausa debida al
cambio del orden habitual entre los elementos de una oración. Con esta pausa se
señala un hipérbaton, que no es otra cosa que la colocación de un complemento
fuera de su posición habitual en el sintagma. Hay que colocar una coma entre la
oración que indica una circunstancia de tiempo, lugar o modo en que se realiza la
acción y el resto de ella, si la circunstancia no va expresada en último lugar. Es
un caso más de lo dicho antes: si la subordinada adverbial no va al final de la
oración compleja, estamos creando un hipérbaton que se señala por pausa en la
entonación y por coma en la escritura.
Obsérvese:
¿Has hablado ya
con Bernardo? / Con Bernardo, ¿has hablado ya?
Escuchamos lo
que narraba Luis totalmente embobados / Escuchamos, totalmente embobados, lo que narraba
Luis.
- Se escribe coma para separar un vocativo del resto de
la oración:
Julia, te ha
llamado Luis / Julia te ha llamado, Luis.
- También se escribe una coma para separar cualquier
complemento explicativo de un nombre, sea éste una aposición o una oración de
relativo explicativas:
Los
excursionistas, que estaban cansados, se pararon a descansar
(compárese con
Los excursionistas que estaban cansados se pararon
a descansar)
- Por último, se ponen entre comas las expresiones esto
es, es decir, por consiguiente, por último, sin embargo, no obstante y otras
semejantes que introducen una explicación:
Elena es un poco
histérica; no obstante, actuó con una lucidez admirable en un momento tan difícil.
El punto y coma
supone una pausa menor que la del punto y más larga que la de la coma. En ocasiones, se
usa un punto y coma en casos en que se podría usar un punto o una coma, lo que nos indica
lo sutil de su uso.
- Se emplea punto y coma para separar series de elementos
dentro de los cuales ya se emplean comas. Es decir, que se usa un punto y coma para
separar diferentes ideas-oración dentro de la cláusula.
- También se usa (de manera alternante con los dos
puntos) para separar frases que indican un hecho y su consecuencia. Es una manera
de relacionar oraciones yuxtapuestas entre las que se establece una relación de
causa-efecto.
- Se puede emplear para separar oraciones que tratan
sobre el mismo tema. Seguimos viendo que las relaciones interoracionales dentro de
la cláusula se pueden separar con punto y coma.
- Para unir oraciones relacionadas por una conjunción
adversativa pero, sin embargo, no obstante. Las relaciones adversativas por
coordinación pueden separarse también por punto y coma.
Elena es un poco
histérica; no obstante, actuó con una lucidez admirable en un momento tan difícil.
Los dos puntos
tienen como misión fundamental la de llamar la atención del lector sobre lo que viene
a continuación. Representan una pausa fuerte semejante a la del punto. Se usan:
- Antes de una enumeración:
Los principales
ríos de la provincia de Madrid son: El Tajo, el Jarama, el Alberche y el Henares.
- Ante una cita textual. O lo que es lo mismo,
ante la parte literal del estilo directo:
...a lo que don
Guillermo respondió: "No me sacaréis de aquí ni a la fuerza"
- Antes de una oración que constituye la confirmación,
la conclusión o el resumen de otra que la precede.
...y sufrieron
una derrota mayúscula: esta es la consecuencia de su prepotente actuación.
- Después del encabezamiento en una carta
Muy señor mío:
Querida Maribel:
Los signos de
puntuación vistos hasta ahora sirven más para unir que para separar. Por el contrario,
el punto es siempre un índice de separación: indica el final de una oración, por lo
que hay que tener muy presente que no se debe colocar un punto dentro de ella.
Hablamos del
punto, pero en realidad hay que distinguir el punto y seguido, el punto y aparte, el
punto final y el punto de abreviatura.
Se emplea para
separar oraciones dentro del mismo párrafo. El punto y seguido separa las ideas
contenidas en cada oración, pero permite mantener la unidad del párrafo. Como ejemplo
baste ver la puntuación del presente párrafo.
El punto y
aparte sirve para separar párrafos. Cuando se considere que la idea que se va a exponer
rompe la continuidad con todas las anteriores, es necesario cerrar el párrafo con un
punto y aparte (v. la primera página de este capítulo).
El uso del punto
final indica, simplemente, que el texto ha terminado.
Se utiliza el
punto también para indicar que la palabra se ha abreviado. Es el único uso del punto
detrás del cual no hay que poner mayúscula. Hay que destacar que las abreviaturas de
unidades del sistema métrico decimal no llevan punto, mayúsculas ni -s de
plural.
Sres.
('señores'), dcha. ('derecha'), P.C.E. ('Partido Comunista de España'), etc.
('etcétera')
km
('kilómetro' o 'kilómetros'), m ('metro' o 'metros')
Son siempre tres
puntos que representan una interrupción o pausa larga, indicadora de que la idea ha
quedado sin concluir. Ello puede ser debido a varias razones:
- Se deja
inconclusa la frase porque el lector puede finalizarla:
No, si es lo que
digo yo siempre: El que
a buen árbol se arrima...
- Para
permitir al lector sacar sus propias conclusiones sobre aquello que se dice. Resulta
así más expresivo lo que se omite que lo que está expreso:
Sí, el nuevo
mucho presumir de experto, de perro viejo; pero cuando tuvo que enfrentarse a ello...
- En lugar de
la palabra etcétera en las enumeraciones:
El metro de
Moscú era un maremágnum de gentes diversas: rusos, ucranianos, usbecos, armenios...
- Para dejar
en suspenso una frase que luego se completa con una salida inesperada:
Aquello era
desesperante: no sabía si recomenzar el trabajo, apagar el ordenador e irme... de repente
me di cuenta de que lo único que pasaba era que había desconectado la pantalla.
- En una cita
textual, para indicar que se omite algo -en este caso suelen ir entre paréntesis-:
"La cosecha
de 1995 ha sido excepcionalmente buena. Tenemos que el trigo (...) ha superado con creces
las expectativas..."
Sirven para
delimitar el principio y el final de un fragmento intercalado dentro de otra oración,
sobre todo cuando tiene carácter explicativo o aclaratorio aquello que se intercala.
Suelen usarse en casos como los siguientes:
Carlos Martín
("El Bolo"), ha sido detenido esta mañana en Buitrago (Madrid), acusado de
tres delitos de robo a mano armada. La empresa QUITINOSA, de Madrid, ha afirmado que
promoverá la acusación particular (dado que los tres robos han tenido lugar en centros
de esta empresa)...
Hay que hacer,
no obstante, una puntualización: en la actualidad se tiende cada vez menos a usar los
paréntesis y en su lugar resulta ya más habitual colocar la raya (), el guión (-)
o la coma. El texto anterior queda más apropiadamente puntuado de la siguiente manera:
Carlos Martín
,"El Bolo", ha sido detenido esta mañana en Buitrago (Madrid), acusado de tres delitos de robo a mano
armada. La empresa QUITINOSA, de Madrid, ha afirmado que promoverá la acusación
particular, dado que los tres robos han
tenido lugar en centros de esta empresa,...
Estos signos son
de muy poco uso. Se emplean fundamentalmente cuando en una frase entre paréntesis es
necesario intercalar otra también entre paréntesis:
...resultó agraciado con el Premio Especial de la
Crítica en 1992 (año en que también obtuvo el Aguila de Oro en la Mostra Literaria de
Roma por su novela El sueño culpable [Seix-Barral, 1992])...
Un uso
específico de los corchetes es el que sirve para indicar en textos literarios que el
editor introduce un comentario personal, una aclaración o rellena una laguna:
...y el Conde
Arnaldos, el de los rubios rizos, sacó su e[spada de la vai]na...
No se debe
confundir la raya () con el guión (-), más corto: sus usos son distintos. La
raya se utiliza:
- Para sustituir
al paréntesis cuando intercalamos una oración dentro de otra.
- (En el
diálogo) Para indicar que toma la palabra otro interlocutor:
¿Y tú qué les has dicho?
Que no estaba de acuerdo, que me parecía injusto...
Por su parte, el
guión se usa para:
- Separar
sílabas de una palabra a final de renglón.
- Separar los
dos miembros de una palabra compuesta que no forma unidad ( v. capítulo anterior).
- Separar fechas
que indican un período: 1953-1998; 15 de diciembre de 1992 - 13 de enero de 1993
Las comillas
presentan variantes gráficas: las más habituales son las elevadas (") y las
españolas o angulares (« »). Su uso es el mismo:
- Para enmarcar
citas literales y frases hechas o refranes:
...y Pepe nos
dijo: "Ya no sé qué hacer"
Juan Pedro
siempre se juntó con gente interesante por aquello de que "Al que a buen árbol se
arrima..."
- Para indicar
que una expresión es usada en tono irónico o de broma:
Sí, en tu
tienda todo lo que vendes es de "alta calidad"
(luego es de calidad pésima).
- Para enmarcar
el título de una obra (aunque si se trata de una obra editada independientemente, es más
correcto subrayarlo):
Luis Alberto
nunca leyó "Crimen y castigo".
(Aunque es
preferible Luis Alberto nunca leyó Crimen y castigo. )
- Para escribir
palabras extranjeras o incorrectas:
Ten en cuenta
que con este "hardware" no puedes sacarle mucho rendimiento a tu
"software"
Anduve, anduve,
hasta que me "cansuve"
Se colocan al
principio y al final de una palabra, frase u oración que expresa una fuerte emoción
(sorpresa, asombro, ira, decisión, etc.):
¡Nunca!
Salió a la
carretera sin rumbo fijo y ¡hala, a tragar millas!
¡Siéntate,
estúpido!
Enmarcan una
pregunta:
Tú no eres de aquí, ¿verdad?
¿Verdad que tú no eres de aquí?
[1] A partir de ahora, daremos dos niveles de explicación: en negrita expondremos la regla a un nivel más general, para quienes no manejen ciertos conceptos gramaticales; en cursiva daremos una explicación de mayor nivel, en el que entran en juego conceptos gramaticales que por sí mismos ya orientan directamente al uso lógico de la puntuación.