Fundamentos de ortografía del español. 1- Acentuación

REGLAS DE ACENTUACIÓN GRÁFICA *
· 1.1 Acento
ortográfico (o tilde) y acento prosódico *
· 1.1.1.
Palabras agudas, llanas, esdrújulas y sobreesdrújulas *
1.2 Reglas generales
de acentuación gráfica *
1.3 Reglas especiales
de acentuación gráfica *
· 1.3.1. La
acentuación de palabras que cuentan con un diptongo, un triptongo o un hiato. *
· 1.3.2. La
tilde diacrítica *
· 1.3.3.
Palabras interrogativas y exclamativas. *
· 1.3.4. La
tilde en los demostrativos *
1.4 La tilde en las
palabras compuestas *
· 1.4.1. La
tilde en los adverbios terminados en -mente *
· 1.4.2.
Acentuación de formas verbales con pronombres enclíticos. *
· 1.4.3. Las palabras compuestas. *
REGLAS DE ACENTUACIÓN
GRÁFICA
Acento ortográfico (o
tilde) y acento prosódico
arcabuz, reloj, almacén, marroquí,
administrar, impidió
decimos que tienen acentuada la última
sílaba todas ellas, independientemente de que lleven tilde o no. Los hispanohablantes
somos capaces de captar sin problemas la diferencia entre una sílaba acentuada y otra que
no lo está, y por ello, al oír la palabra hablo entendemos una cosa distinta de lo que
entenderíamos al oír habló. Llamamos tónica a la única sílaba de cada palabra
que cuenta con acento prosódico (-buz en arcabuz, p. ej.) y átonas a las
demás (ar- y -ca-).
Podemos
clasificar las palabras dependiendo del lugar que ocupe en ellas la sílaba tónica:
Atendiendo a
que una palabra sea aguda, llana, esdrújula o sobreesdrújula, las reglas de colocación
de la tilde son diferentes.
La tilde es un
elemento muy útil: conociendo sus reglas de colocación sabemos en todo momento si una
palabra es aguda, llana, esdrújula o sobreesdrújula. Así, por ejemplo, si vemos que una
palabra no lleva tilde y no acaba ni en vocal, ni en -n ni en -s, sabremos
automáticamente que es aguda:
reloj, Javier, arcabuz, perder
si, por el
contrario, acaba en una vocal, en una -n o en una -s, sólo puede ser llana:
sabes, cama, relojes, arcabuces, pelo,
tienen, panoli, tribu...
y no puede ser
ni esdrújula ni sobreesdrújula, porque éstas se acentúan siempre:
ábrete, sésamo; piérdete, estúpido;
llévaselos, Penélope...
Como se ve, la
mayor parte de las palabras del español no llevan tilde: las reglas, que para algunos son
complicadas (?), se hicieron después de hacer un estudio profundo de qué tipos de
palabras son los más habituales en español. Las conclusiones a las que se llegaron
fueron que la gran mayoría de las palabras españolas son llanas terminadas en vocal,
en -n o en -s, seguidas por un grupo algo menos numeroso de palabras agudas que no
terminan ni en vocal, ni en -n ni en -s. En consecuencia, si queremos
economizar tildes y acentuar la menor cantidad posible de palabras, las reglas deberían
dejar sin marca (sin tilde) las palabras de estos grupos y acentuar las restantes. De lo
logrado de este sistema da prueba el hecho de que si echamos una ojeada a cualquier texto,
comprobaremos que la mayor parte de las palabras no llevan tilde.
Recapitulando, las reglas generales
de acentuación gráfica son:
¿tan
complicado era?
Observaciones:
5 ó 6 personas / 506 personas.
Aparte de estas
reglas generales, en ciertos casos especiales es también obligatorio poner tildes. Son:
Las cinco
vocales del español se clasifican según la apertura de la boca al pronunciarlas en abiertas
(la a), medias (la e y la o) y cerradas (la i y la u). Si ponemos un dedo entre
los dientes y pronunciamos las vocales por este orden, veremos que al pronunciar la a casi
no mordemos el dedo; que al pronunciar la e y la o se ejerce una presión
mayor y que al hacer lo propio con la i y la u, casi duele. Pues bien, una de las
diferencias fundamentales entre las vocales y las consonantes radica en que estas son
todas mucho más cerradas que cualquier vocal, ya que para pronunciarlas, el chorro del
aire procedente de los pulmones tiene que encontrar un obstáculo en la boca, lo que no
sucede con las vocales. Por ello, las vocales tienen una característica especial, y es
que, al ser mucho más abiertas que las consonantes, se las oye más, lo que les permite
crear un ámbito, la sílaba, en la cual las consonantes se "pegan" a la
vocal para ser oídas.
Una vocal, por
definición, es el núcleo de una sílaba: sin vocal no puede haber sílaba en español,
pero sí puede haber sílabas sin consonantes: amor tiene dos sílabas, a- y
-mor, la primera de las cuales consta de una sola vocal. ¿Eres capaz de encontrar una
sílaba sin vocal en español? Te apuesto lo que quieras a que no lo consigues. En cambio,
encontrarás cientos de palabras en las que se combine una i o una u con cualquier otra
vocal (peíne, causa, bueno, ruido). Si ambas forman una única sílaba -es decir,
si se pronuncian en un solo golpe de voz-, decimos que forman un diptongo, y sólo
se forman diptongos cuando se une una i o una u con cualquier otra vocal. Veámoslo
con un ejemplo:
Los naturales
de Bilbao, como todos los vascos, tienen tendencia a pronunciar más diptongos que el
resto de los hispanohablantes, y así dicen que son bílbainos (bilbaínos) y no bilbaínos
(bil -ba-í-nos), como los llamamos los demás. La pronunciación separada de dos
consonantes -es decir, lo contrario del diptongo-, recibe el nombre de hiato. Hay
hiato en moldea (mol-de-a), pero diptongo en peina (pei-na) o puente (puen-te).
¿A qué se debe esto? No es ningún misterio: cuando las vocales cerradas (í, u) son
pronunciadas como única vocal de una sílaba, lógicamente actúan como su centro. Pero,
a diferencia, de la a, la e o la o, a veces se pronuncian tan cerradas que
dejan de comportarse como-v-ocales y no pueden formar sílaba por sí mismas; en
estos casos han de "colgarse" de una vocal vecina y pronunciarse en un único
golpe de voz con ella. Entonces, tenemos un diptongo.
Es tradicional
llamar débiles a las vocales más cerradas (i, u) y fuertes a las tres
restantes. Siguiendo esta denominación podemos decir que un diptongo es la unión de una
vocal débil con una fuerte o una fuerte con una débil en una misma sílaba
(=pronunciadas juntas), como en peine, puedo, causa, leucocito, piano, pienso, sabio, etcétera.
En ocasiones de una misma vocal fuerte se "cuelgan" dos vocales débiles, una
por cada lado, como sucede en limpiéis. A esta combinación de vocales
débil+fuerte+débil la llamamos triptongo. Hay triptongo en guau, miau, Uruguay,
etcétera.
Volvamos ahora
sobre las vocales "débiles". Está claro que en muchas ocasiones forman sílaba
por sí mismas, como pasa en pino y pudo, lo que demuestra que en estos casos son
tan vocales como las demás. Esto explica que tengamos también diptongos formados por la
combinación de una i con una u, como en cuidado o en viuda. En estos casos
en que se combinan la í y la u, es siempre la segunda de ambas la que actúa como fuerte,
y la primera como débil por una tendencia general del castellano.
Otra cuestión
relacionada con esta es el hecho de que podemos tener combinaciones de i o de u con una
fuerte cada una como si las débiles se hubieran convertido en fuertes. Esto se produce
porque la presunta "débil" se ha convertido en "fuerte" porque
lleva el acento prosódico, lo que la convierte automáticamente en centro de sílaba.
Hay que tener en cuenta que sólo pueden llevar el acento (sea sólo prosódico o
también ortográfico) las vocales que actúan como centro de sílaba. Una vocal
débil acentuada es, pues, equivalente a una fuerte en su comportamiento. Veamos que
palabras como río, García, actúa, Raúl, fríen, etcétera, cuentan con una
vocal débil acentuada que crea su propia sílaba sin unirse a la vocal que tiene al lado:
a pesar de que haya un i o una u en estas palabras, no hay diptongo, sino hiato.
Ejercicio:
Señálese a la derecha de cada palabra si en ella hay un diptongo (D), un
triptongo (T), un hiato (H) o ninguna de estas combinaciones (N):
idea atuendo
peor pueblo apropiado bilbaínoteníamos baile caigo caída servía ocasión
vivió recaigo
vaivén actúa maíz Raúl
aúlla
correrías correríais limpiéis escribió país
paisano pausa
beodo huésped hacia aorta
hacía
diálisis Bulgaria Rumanía destruido piano
coatí coágulo
poeta proeza aorta ahorcan
paella ruina
pues peina feísimo reía
siguió ruindad
suizo jesuita jesuítico ceremonioso
Para acentuar
correctamente estas palabras, hay que tener en cuenta que:
En esquema:
Diptongo: |
vocal débil + vocal fuerte vocal fuerte +
vocal débil |
Siguen las reglas generales |
Triptongo: |
vocal débil + vocal fuerte + vocal
débil |
|
Hiato: 1 fuerte + vocal
fuerte |
vocal fuerte + vocal fuerte vocal débil acentuada
+ vocal fuerte vocal fuerte +
vocal débil acentuada |
Se acentúa la débil |
Diacrítico quiere decir díferenciador. Así
pues, tilde diacrítica es aquélla cuya función es exclusivamente diferenciadora
entre dos palabras que sin ella se escribirían de igual forma, lo que podría dar lugar a
confusiones o ambigüedades. He aquí algunos pares de palabras homónimas cuyo
significado se diferencia en la escritura gracias a la tilde diacrítica:
Té |
(infusión) |
te |
(pronombre personal) |
Más |
(adv. de cantidad) |
mas |
(conj. adversativa, = pero) |
Sólo |
(adv., solamente) |
solo |
(adj., masc. de sola, solos) |
aún* |
(adv. todavía) |
aun* |
(coni. = incluso) |
Dé |
(del verbo dar) |
de |
(preposición) |
Sé |
(verbos ser o saber) |
se |
(pronombre reflexivo) |
Él |
(pronombre personal) |
el |
(artículo) |
Tú |
(pronombre personal) |
tu |
(adj. posesivo) |
Mí |
(pronombre personal) |
mi |
(adj. posesivo) |
Sí |
(pron. pers. o adv. de afirmación) |
si |
|
* Aún y aun no son realmente
palabras homónimas: aún es bisílaba, por ser un hiato la combinación a-u. Por
ello es una palabra aguda terminada en -n, y en consecuencia debe llevar tilde por
las reglas generales. En aun la combinación a-u es un diptongo.
Ejemplos:
Tú eres un cretino, Paco. |
Tu amigo es un cretino, Paco. |
¿Quieres que te dé una torta? |
Depende de cómo sea la torta. |
Aún espero que paguen. |
Aun en ese caso, yo no lo haría. |
Déjamelo a mí. |
Mi amigo no es tonto. |
Ella es honrada, pero él no. |
El coche está en el taller |
La quiere más que a su vida. |
Me amáis, señora, mas ello no
basta. |
Queda té en la tetera. |
¿Te quedas? Quédate, por
favor |
Sólo suspendieron a Violeta. |
Estuve solo hasta que llegaste
tú. |
Sé listo y sé que lo
lograrás. |
Se lavó minuciosamente las manos. |
Si te cansas, déjalo un ratito. |
Sí lo es; se culpa a sí mismo. |
el hombre que dijo aquello está
ahora aquí que es relativo
¿qué dijo aquel hombre? qué
es interrogativo
¡pero qué dices! qué es
exclamativo
cuando vengas, te lo contaré cuando
es conjunción
¿cuándo vendrás? cuándo es
interrogativo
¡cuándo terminará todo este
lío! cuándo es exclamativo
Cuando van en una oración
interrogativa o exclamativa, estas palabras llevan la carga de la entonación
interrogativa o exclamativa, lo que les da una intensidad especial que señalamos por
medio de la tilde. Esto puede resultar menos evidente en las llamadas interrogativas
indirectas, en las cuales la pregunta queda envuelta dentro de una expresión no
interrogativa:
dime qué hora es, no sé quién
habrá llamado, me pregunto por qué lo haría
pero la parte de tales expresiones
encabezada por la palabra interrogativa sigue siendo una pregunta, por más que lo
sea de forma indirecta. Un truco un tanto burdo -pero útil- que puede servir para
descubrirlas, consiste en añadir tras el primer verbo esto: (e.d. la palabra esto
seguida de una pausa que representamos por los dos puntos), como en dime esto:
¿qué hora es?, con lo que la interrogativa se convierte en una oración plena
con su entonación característica.
Hay que señalar también que en los
títulos de muchos libros y artículos aparecen interrogaciones de forma encubierta: Cómo
reparar su lavadora, Qué decir en situaciones difíciles, etcétera. Como se puede
ver, estos títulos indican que el contenido responde a la pregunta recogida en el
título, algo así como si se llamaran "Respuesta a la pregunta ¿Cómo reparar mi
lavadora?". Por todo lo anterior, las palabras que los encabezan son interrogativas y
en consecuencia deben llevar tilde.
Llamamos demostrativos
a un grupo concreto de palabras que sitúan un concepto en el espacio cercano al
hablante (este, esta, esto), en el espacio cercano al oyente (ese, esa, eso) o
en un espacio que está alejado de ambos (aquel, aquella, aquello). Estas palabras
pueden aparecer acompañando a un nombre explícito (este libro, ese joven, aquella
mesa) o sobreentendido:
este libro me gusta, pero ése no
aquella mesa es muy pequeña, pero ésa es
suficientemente grande
obsérvese que
en los ejemplos anteriores los primeros demostrativos van acompañando a un sustantivo
explícito (según la gramática tradicional, son adjetivos demostrativos), mientras
que los segundos "acompañan" (o van en lugar de) un sustantivo
sobreentendido (pronombres demostrativos). Estos últimos pueden aparecer con tilde
cuando sea necesario para evitar ambigüedades. Es decir, que no es nunca obligatorio
poner tilde sobre los demostrativos.
Además hay que
tener en cuenta que los demostrativos neutros esto, eso, aquello no pueden
acompañar nunca a un sustantivo porque no hay sustantivos neutros en español. Por ello
no hay ambigüedad posible y, en consecuencia, nunca se deben acentuar. Es, pues,
incorrecto escribir ésto, éso, aquéllo.
cuenta a María tu historia / cuéntasela
sirva la mesa veinticinco,
camarero / sírvala ahora
Desde la publicación de la Ortografía
académica de 1999 no se acepta ya el mantenimiento de la tilde con proclíticos. Así
pues, ya no se considera correcto escribir quedéme y olvidéme o escucháme,
como se hacía antes y recomendábamos en ediciones anteriores de este texto.
En el caso de
palabras compuestas como histórico-social o hispanoamericano, la acentuación
dependerá de si las palabras componentes aparecen fundidas totalmente en el compuesto
(caso de hispanoamericano) o si bien conservan cierta autonomía o contraposición
de sus significados, caso en el que se escriben separadas por un guión: hispano-americano.
Observemos la diferencia de significados:
El arte
hispanoamericano se. refiere al arte de Hispanoamérica,
entendida esta última como una unidad en la que se funden lo español y lo americano.
La guerra
hispano-americana se refiere a la guerra entre España y
los EE.UU. (1898)
Pues bien,
cuando las palabras que entran en composición van separadas por un guión, cada uno de
sus miembros se acentuará independientemente: físico-químico; cuando los
componentes se escriben juntos, se acentuarán como una palabra simple: decimoséptimo
· - Real Academia Española
(1999) Ortografía de la Lengua Española, Madrid, Espasa. (http://www.rae.es)